Si de veras te interesa, date una vueltita por acá, lee, mira un poco, sin demasiada concentración, ni atención, ni análisis, no creas. Y luego tómate unos segundos o unos minutos si los necesitas para pensarlo, estoy seguro de que te darás cuenta de que sabes más sobre mí de lo que los dos; tú y yo, podríamos haber imaginado.
El himno de Andalucía tiene su origen en el 'Santo Dios', un canto religioso que entonaban los campesinos de diversos puntos de la región durante las faenas de la siega. Pese a que tanto la letra como la música fueron anotadas por Blas Infante, su origen es netamente popular. El compositor José del Castillo Díaz adaptó y armonizó la melodía.
La bandera blanca y verde vuelve, tras siglos de guerra, a decir paz y esperanza, bajo el sol de nuestra tierra.
¡Andaluces, levantaos! ¡Pedid tierra y libertad! ¡Sea por Andalucía libre, España y la Humanidad!
Los andaluces queremos volver a ser lo que fuimos hombres de luz, que a los hombres, alma de hombres les dimos.
¡Andaluces, levantaos! ¡Pedid tierra y libertad! ¡Sea por Andalucía libre, España y la Humanidad!
Una ostra nos da una preciosa perla, más preciosa por la perla que por la ostra, sin embargo la ostra nunca llegamos a conocerla, junto a la perla siempre un conjunto de lenguas diferentes que no tienen mayores problemas en entenderse y que inconscientemente van cediendo con profundo placer protagonismo a las sonrisas que les envuelven, sonrisas que iluminan mis ojos ardientes más allá de lo explicable, entonces las manos se entremezclan y se guían sin tocarse, y unas compras parten los caminos, evitan el final feliz, see you guys later, ropa de sport contra traje y corbata, pero corbata no hay con lo que hay que ir a buscarla, cuesta arriba continua el diálogo con una botella de champán, buenas intenciones aporrean de lejos mis puertas y me mantienen en la duda de ser o no ser, esa es la cuestión, entonces un apretón de manos sella la excursión, pero todo buen fruto de locura y esclavo de su sagacidad, apura la estrategia hasta que más no puede, profesora con su hija, mensaje de avistamiento, confirmación de amistad, requerimiento de coordenadas, pero tras intentar fallidamente descargar de peso del cuerpo, uno acude a los últimos desesperados intentos de recuperación, pero el tiempo y el cansancio apremian, la lluvia realiza su aparición estelar y las llamadas furtivas me despojan de mi oportunidad, la última tal vez mientras bajo el agua y la presión todavía en carrera, el Sport me resta un euro y un par de minutos y la carrera desde la avenida del ejército hasta el Citroën AX es extenuante y triste, sin aliento y sin palabras veo como se desvanece cualquier esperanza cuando la estación está a unos segundos pero entonces, un giro de volante me desconcierta, en efecto no todo está perdido, veinte minutos de ideas y artimañas para intentar asaltar la fortaleza de mi cobardía no son suficientes, y tras las puerta del segundo b sentado en el sofá la amarga aceptación de que otra vez será, lost and insecure you found me y mi madre sube con las bolsas de la compra y la noticia de que mi padre se va, una estufa encendida toda la noche, una nueva esperanza que tras un café y un bocadillo de cavilaciones acabaría en el mismo contenedor de siempre por la misma razón de siempre, ya no quedaba más que contemplar con desesperación, decepcionado y triste un móvil casi sin batería y sin señales de que la movilidad se sumara en nombre a la telefonía, para acabar finalmente reconociendo la estupidez disfrazada con un par de excusas ininteligibles delante de una máquina expendedora de coffee and candies con la sencillez y la naturalidad de quien dice las cosas de verdad.
Una vida de hiel almibarada de a ratos se nos pone por delante cada vez que la miramos, los ojos apuntan al suelo o al cielo con la misma extraña sencillez pasando irremisiblemente por la palma de la mano, una mano que se mira y no se ve, que se ve y no se reconoce, que se reconoce y no se quiere, y que si se quiere no se admite. Vergüenza. De todo aquello que anhelamos con la desesperación de la gallina, garras contra la tierra, con la miseria del reconocimiento de mediocridad, con el alma enjugada de lágrimas sinceras, de risas de otro, vaga complacencia del que se sabe por debajo y se agacha con abnegación, feroz humildad del que se ofrece a la sanguijuela, desprendimiento de roja vida brotando desde el manantial de la certidumbre hasta la infinitud de lo que está del otro lado.
Porque todo lo que sube tiene necesariamente que bajar, por qué esta noria me quiere tanto, no hay necesidad, uno nunca sabe que se va a encontrar del otro lado de la puerta, por qué quiero tanto lo que no tengo, atrás y adelante, miedos y esperanzas, frustraciones y lamentos, orgullos reprochados de escasez, sonrisa plácida y diligente que oculta y engaña más allá de las propias fronteras, por qué esconderse, tantas veces los mismos signos de interrogación, las mismas tildes, donde encontramos las sensaciones de lo prohibido donde el sendero tortuoso es el camino llano, no se puede escoger de a dos, hoy tienes y mañana no, la felicidad como momento bipolar, me-quiere-no-me-quiere, la margarita recupera sus hojas, todo de puntillas, me dices lo que quieres y mi piel te contesta, pero la insignificancia de mi presencia me tortura de arriba abajo, a cada uno de los niveles, me varea, me sacude y barre todo lo poco que de mi queda, y sin embargo el suplicio no ha hecho más que empezar, uno sigue los caminos que les son propuestos acompaña a su verdugo hasta el final del trayecto y besa sus pies cuando no su cara, pura cuestión de estatura y estilo que no libra de la metamorfosis, pero el puppy no acaba en la puerta de casa mientras quede alguien a quien seguirle las pisadas, un traje a medida para pasear los sentimientos más profundos a ras de suelo, junto a los tobillos, para preguntarse finalmente por qué a pesar de tantas idas y venidas, de tantos años, alegrías y sofocos acabamos siempre en el mismo sitio y a la misma hora, por qué ciega con tanta facilidad el resplandor detrás del astro, por qué todo fuego antes de ser el temido devastador tiene que serla chispa en mitad de la nada, por qué todo es sencillamente tan complicado, quise decir, siento luego existo.
Estos son un par de fragmentos independientes entre sí en el momento de pensarlo aunque pertenecientes a una misma realidad de idea, a la misma situación, a la misma circunstancia y casi correlativas en el tiempo, fragmentos que tal vez no identifiquen más que por el pequeño salto que se oberva y que escribí a principios de este año y que por los mismo motivos por los que hasta ahora no los quise sacar de casa hoy lo hago. Sin más.
LUNA 35
Entrar por donde salí, Salir por donde entré, Parece sencillo. Dos momentos y un solo lugar Escalones que forman una escalera, Todos en digno complot para hacerte subir, Y luego bajar. Parece fácil. La incertidumbre y el nerviosismo se van diluyendo en unas gotas de perfume La tensión se quedó entre cafés y tostadas.
Bea que no es fácil entrar por donde se sale, y de una manera clara compruebe que no siempre salir por donde se entra vale, que no.
Sea quien quiera que sea pasa aunque no se le vea, Ahogando en el café el sueño y el frío Aroma fresco al fugaz pasar por la escalera Como a la noche el rocío, que sí.
Arrecian vientos que soplan en el hastío Parecen dolores de veras, Laten como corazones que son, en medio del lío Pero no son en realidad más que quimeras. que no.
Da vida lo que te arranca una sonrisa, Regala una sonrisa a lo que te da vida, A veces vamos con demasiada prisa, Y no vemos lo más sencillo que en nuestras caras anida, Que no.
Unos van y otros vienen en un incesante pasar a través, No se pierde nada entre medias, Lo que aquí pasa, allí propicia... o al revés. Sé que no dejaré huella,
Pero...al menos, polvo de estrellas. Entonces salgo entre una fuerte lluvia y respiro Y tras unos segundos paro y miro, buscando. Pero no encuentro lo que sigo, Y es que la Luna sólo sale de vez en cuando.
El Puerto de Santa María, en una tarde cualquiera, allá por el mes de Enero.
"Nos sobran los motivos" (Joaquín Sabina - Alejo Stivel)
(Introducción) Este adiós, no maquilla un "hasta luego", este nunca, no esconde un "ojalá", estas cenizas, no juegan con fuego, este ciego, no mira para atrás.
Este notario firma lo que escribo, esta letra no la protestaré, ahórrate el acuse de recibo estas vísperas, son las de después.
A este ruido, tan huérfano de padre no voy a permitirle que taladre un corazón, podrido de latir este pez ya no muere por tu boca este loco se va con otra loca estos ojos no lloran más por ti.
Esta sala de espera sin esperanza, estas pilas de un timbre que se secó, este helado de fresa de la venganza, esta empresa de mudanzas, con los muebles del amor.
Esta campana muda en el campanario, esta mitad partida por la mitad, estos besos de Judas, este calvario, este look de presidiario, esta cura de humildad.
Este cambio de acera de tus caderas, estas ganas de nada, menos de ti, este arrabal sin grillos en primavera, ni espaldas con cremallera, ni anillos de presumir.
Esta casita de muñecas de alcana, este racimo de pétalos de sal, este huracán sin ojo que lo gobierne, este jueves, este viernes, y el miércoles que vendrá.
No abuses de mi inspiración, no acuses a mi corazón tan maltrecho y ajado que está cerrado por derribo. Por las arrugas de mi voz se filtra la desolación de saber que estos son los últimos versos que te escribo, para decir "condios" a los dos nos sobran los motivos.
Este museo de arcángeles disecados, este perro andaluz sin domesticar, este trono de príncipe destronado, esta espina de pescado, esta ruina de Don Juan.
Esta lágrima de hombre de las cavernas, esta horma del zapato de barbazul, que poco rato dura la vida eterna, por el túnel de tus piernas, entre Córdoba y Maipú.
Esta guitarra cínica y dolorida, con su terco knock knockin' on heaven's door, estos labios que saben a despedida, a vinagre en las heridas a pañuelo de estación.
Este Land Rover aparcado en tu puerta, la rueca de Penélope en el Luna Park, estos dedos que sueñan que te desnudan, esta caracola viuda sin la pianola del mar.
El Puerto de Santa María, a 28 de Septiembre de 2008.
A veces ocurre que vemos cosas diferentes los unos y los otros, estando a pesar de todo dentro de la misma especie, así suele ocurrir que nos encontramos en situaciones tales como que una persona ve un molino donde otra ve un gigante, y sin cambiarnos los zapatos, todos damos por hecho que es el molino lo real y el gigante fruto de la locura, pero de verdad alguno de vosotros se cree suficientemente cuerdo para decirle a otro que no luche contra el gigante que está viendo porque en realidad lo que hay justo delante suya es un molino? ¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?
En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo, y así como don Quijote los vio, dijo a su escudero:
—La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta o pocos más desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer, que esta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra.
—¿Qué gigantes? —dijo Sancho Panza.
—Aquellos que allí ves —respondió su amo—, de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.
—Mire vuestra merced —respondió Sancho— que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.—Bien parece —respondió don Quijote— que no estás cursado en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.Y, diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirtiéndole que sin duda alguna eran molinos de viento, y no gigantes, aquellos que iba a acometer . Pero él iba tan puesto en que eran gigantes , que ni oía las voces de su escudero Sancho, ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran, antes iba diciendo en voces altas:—Non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete.
Levantóse en esto un poco de viento, y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por don Quijote, dijo:
—Pues aunque mováis más brazos que los del gigante Briareo, me lo habéis de pagar.
Y en diciendo esto, y encomendándose de todo corazón a su señora Dulcinea, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en el ristre, arremetió a todo el galope de Rocinante y embistió con el primero molino que estaba delante; y dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia, que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo. Acudió Sancho Panza a socorrerle, a todo el correr de su asno, y cuando llegó halló que no se podía menear: tal fue el golpe que dio con él Rocinante.
—¡Válame Dios! —dijo Sancho—. ¿No le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hacía, que no eran sino molinos de viento, y no lo podía ignorar sino quien llevase otros tales en la cabeza?
—Calla, amigo Sancho —respondió don Quijote—, que las cosas de la guerra más que otras están sujetas a continua mudanza ; cuanto más, que yo pienso, y es así verdad, que aquel sabio Frestón que me robó el aposento y los libros ha vuelto estos gigantes en molinos, por quitarme la gloria de su vencimiento: tal es la enemistad que me tiene; mas al cabo al cabo han de poder poco sus malas artes contra la bondad de mi espada.
—Dios lo haga como puede —respondió Sancho Panza.
Y, ayudándole a levantar, tornó a subir sobre Rocinante, que medio despaldado estaba.
Como ya se habrá dado cuenta quienquiera que esté leyendo esto en este momento el fragmento que recién terminaron de leer corresponde a "El Quijote" y es que hoy es el día que nació Miguel de Cervantes ha ya muchos años. Y elegí este fragmento porque es uno de los más famosos y veo muchas cosas en ese loco que lucha contra los molinos. Espero que ya que perdió su tiempo aquí, disfrute el rato. Que sepas que desde este lugar aún alguien te recuerda.
El Puerto de Santa María, a 29 de Septiembre de 2008.